Con los primeros fríos aparecen los síntomas: una mancha oscura en la esquina del techo, una franja de moho a la altura del forjado o una pared que se nota helada junto a un pilar. Casi siempre tienen el mismo origen, un puente térmico, es decir, un punto de la fachada o de la cubierta por donde el calor del interior se escapa mucho más rápido que por el resto del cerramiento.
En esta guía explicamos qué es exactamente un puente térmico, dónde suelen aparecer, por qué provocan condensaciones y moho, cómo localizarlos y, sobre todo, cómo corregirlos en una rehabilitación sin crear otros nuevos.
Qué es un puente térmico
Un puente térmico es una zona de la envolvente del edificio en la que la resistencia al paso del calor es menor que en el resto del cerramiento. El Código Técnico de la Edificación (CTE) lo describe en su Documento Básico de Ahorro de Energía (DB HE) como una zona donde se rompe la uniformidad de la construcción, ya sea por un cambio de espesor, por materiales de distinta conductividad que atraviesan el cerramiento o por la propia geometría, como ocurre en las esquinas.
Por eso una pared puede estar bien aislada en el centro y, aun así, perder calor por sus bordes: en el canto del forjado, en el pilar de hormigón embebido en la fachada o en el contorno de la ventana. El aislamiento existe, pero se interrumpe justo ahí.
Puentes térmicos lineales y puntuales
Según su forma, se distinguen dos tipos:
- Lineales. Se extienden a lo largo de una línea, como el frente de un forjado, el encuentro de la fachada con la cubierta o el contorno de una ventana. Se miden con la transmitancia térmica lineal (Ψ), en W/m·K, que indica el calor que se pierde por cada metro de encuentro.
- Puntuales. Afectan a un punto concreto, como un anclaje metálico que atraviesa el aislamiento o el cruce de un pilar con un forjado. Se miden con la transmitancia térmica puntual (χ), en W/K.
En un edificio de viviendas pesan más los lineales, porque suman muchos metros: solo los frentes de forjado de un bloque de cinco plantas pueden recorrer varios cientos de metros de fachada.
Dónde aparecen los puentes térmicos en un edificio
El Documento de Apoyo DA DB-HE/3 del CTE, dedicado a los puentes térmicos, distingue entre los que están integrados en los cerramientos, como el contorno de los huecos, y los que se forman en el encuentro entre cerramientos, como los frentes de forjado. En la práctica, estos son los puntos que conviene revisar en cualquier fachada o cubierta.
Frentes de forjado
Es el puente térmico más extendido en los edificios construidos antes de que se exigiera aislamiento. El forjado de hormigón atraviesa la fachada de lado a lado y, en muchas fachadas de ladrillo, su canto solo queda cubierto por una plaqueta o por el enfoscado. En invierno, el techo y el suelo junto a la fachada están varios grados más fríos que el resto de la estancia, y ahí aparece la típica línea de moho a lo largo de la esquina.
Pilares integrados en la fachada
Los pilares de hormigón o metálicos embebidos en el cerramiento conducen el calor mucho mejor que el ladrillo que los rodea. Por dentro se reconocen porque la pintura se oscurece en una franja vertical o porque, al tocar la pared, el pilar se nota más frío.
Contorno de ventanas y cajas de persiana
Jambas, dinteles, alféizares y cajas de persiana (capialzados) concentran varios puentes térmicos en poco espacio. El encuentro entre la carpintería y el muro suele quedar sin aislar, y la caja de persiana es a menudo un hueco cerrado con un tablero fino. Cambiar la ventana por otra de mejores prestaciones no resuelve el encuentro con el muro si no se trata también ese contorno.
Encuentros con la cubierta y con el terreno
En el encuentro de la fachada con la cubierta, el aislamiento de una y otra rara vez llega a tocarse, y el peto y el último forjado quedan como un puente térmico continuo en todo el perímetro. Lo mismo ocurre en el arranque de la fachada, donde el muro apoya sobre el forjado sanitario o la solera. Si quieres repasar cómo se aísla cada tipo de cubierta, lo explicamos en nuestra guía de cubiertas planas, tipos y sistemas de aislamiento.
Balcones, voladizos y anclajes
Las losas de balcón que prolongan el forjado hacia el exterior funcionan como una aleta de refrigeración y llevan el frío hacia el interior en todo su ancho. También cuentan los anclajes metálicos de barandillas, toldos, aparatos de aire acondicionado o de la subestructura de una fachada ventilada, que atraviesan el aislamiento punto a punto.
Por qué los puentes térmicos provocan condensaciones y moho
El problema de un puente térmico no es solo energético. Al perder más calor, la superficie interior de esa zona está más fría que el resto de la pared. Cuando su temperatura baja del punto de rocío del aire de la vivienda, el vapor de agua se condensa sobre ella. Con el aire interior a 20 °C y un 60 % de humedad relativa, algo habitual en invierno en una vivienda ocupada, el punto de rocío está en torno a los 12 °C.
No hace falta llegar a ver gotas. El moho empieza a crecer cuando la humedad relativa junto a la superficie se mantiene alrededor del 80 % durante varios días, y con ese mismo aire interior eso ocurre ya cuando la superficie baja de unos 15 °C. Por eso las esquinas frías de techos y armarios empotrados se ennegrecen aunque nunca se vea agua en ellas.
Las condensaciones también pueden producirse dentro del cerramiento (condensaciones intersticiales), donde no se ven, y humedecer el aislamiento o el soporte. Con el tiempo degradan los acabados, reducen la capacidad aislante y empeoran la calidad del aire interior.
En cuanto a la energía, su peso es considerable. En un estudio presentado al III Congreso de Edificios de Energía Casi Nula sobre un edificio residencial de Madrid de 1963, los puentes térmicos suponían el 23 % de la transmisión de calor total del edificio. El mismo trabajo recoge una estimación de en torno al 20 % de las pérdidas de calor en una fachada convencional española.

Cómo detectar un puente térmico
Muchos puentes térmicos se intuyen sin instrumentos. Estas son las señales más habituales:
- Manchas de moho o de humedad que siguen líneas rectas: a lo largo del techo junto a la fachada, en franjas verticales o alrededor de las ventanas.
- Zonas de la pared que se notan claramente más frías al tacto.
- Pintura que se oscurece o se despega siempre en los mismos puntos, sobre todo en invierno.
- Polvo acumulado en líneas en paredes y techos: las superficies frías atraen más suciedad y llegan a dibujar la posición de forjados y pilares.
Para un diagnóstico fiable, la herramienta es la termografía infrarroja. La cámara termográfica muestra la temperatura superficial de la fachada y deja ver los frentes de forjado, los pilares y el contorno de los huecos como franjas de otro color. Conviene hacerla en invierno, a primera hora de la mañana y sin sol directo sobre la fachada, con una diferencia de temperatura entre el interior y el exterior de al menos 10 °C. Es el mejor punto de partida para decidir qué solución necesita una rehabilitación.
Cómo corregir los puentes térmicos en una rehabilitación
La regla es sencilla: el aislamiento tiene que formar una envolvente continua, sin interrupciones. En un edificio existente, la forma más eficaz de conseguirlo es aislar por el exterior, porque el aislamiento pasa por delante de forjados y pilares sin cortarse.
Aislamiento por el exterior con SATE
El sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE) envuelve la fachada con placas aislantes fijadas al soporte, cubiertas con un mortero armado con malla y un revestimiento de acabado. Al ser continuo, corrige de una vez los frentes de forjado y los pilares, y deja el muro original del lado caliente, protegido de las condensaciones. Además, se ejecuta sin desalojar a los vecinos y sin restar superficie útil a las viviendas. Lo explicamos en detalle en nuestra página de aislamiento SATE.
El aislante se elige según la zona de la fachada y las exigencias del proyecto: poliestireno expandido (EPS) para la mayor parte del paño, poliestireno extruido (XPS) en el zócalo y en las zonas expuestas al agua, y lana de roca cuando se busca la mejor protección frente al fuego o una mayor permeabilidad al vapor. Puedes ver las diferencias en nuestra página de materiales aislantes para SATE.
Fachada ventilada
La fachada ventilada también coloca el aislamiento por fuera, con una cámara de aire y un revestimiento exterior (cerámica, piedra, composite…) sujeto a una subestructura. Resuelve igual de bien forjados y pilares, siempre que los anclajes de esa subestructura se diseñen para no convertirse en puentes térmicos puntuales, por ejemplo con separadores aislantes entre la ménsula y el muro. Tienes más información en nuestra página de fachadas ventiladas.
Aislamiento por el interior, solo cuando no queda otra opción
Cuando la fachada no se puede tocar, por protección patrimonial o porque no hay acuerdo en la comunidad, queda el trasdosado interior. Mejora el aislamiento de los paños, pero el forjado y los tabiques siguen atravesando el aislamiento en cada planta. En el estudio citado, con aislamiento interior los puentes térmicos pasaban a pesar el 31 % de la transmisión de calor, frente al 15 % con aislamiento exterior. Si se elige esta opción, hay que hacer retornos de aislamiento en techos y tabiques junto a la fachada y cuidar la barrera de vapor.
Continuidad con la cubierta
En la cubierta, el aislamiento debe enlazar con el de la fachada sin dejar el peto ni el canto del último forjado al descubierto. En cubiertas planas, la cubierta invertida, con placas de XPS sobre la impermeabilización, facilita esa continuidad y además protege la lámina de los cambios de temperatura. En nuestra página de cubiertas tienes los sistemas que trabajamos.
| Puente térmico | Señal en el interior | Solución habitual |
|---|---|---|
| Frente de forjado | Línea de moho en la esquina del techo o del suelo junto a la fachada | SATE o fachada ventilada continuos por delante del forjado |
| Pilar en fachada | Franja vertical más oscura o más fría | Aislamiento exterior continuo |
| Contorno de ventanas | Moho en jambas y alféizares, condensación junto al marco | Retorno del aislamiento en jambas y dintel, y carpintería alineada con el aislamiento |
| Caja de persiana | Frío y entrada de aire sobre la ventana | Aislar el capialzado o sustituirlo por uno aislado |
| Encuentro de fachada y cubierta | Moho en el techo del último piso junto a la fachada | Aislamiento continuo de fachada a cubierta, incluido el peto |
| Balcones y anclajes | Frío y manchas bajo la losa o junto al anclaje | Envolver la losa con aislamiento o usar anclajes con rotura de puente térmico |
Detalles del SATE que evitan crear puentes térmicos nuevos
Un SATE mal resuelto puede crear sus propios puentes térmicos. Estos son los detalles que marcan la diferencia en obra:
- Arranque. El sistema empieza con un perfil de arranque y, en el zócalo, con placas de XPS que cubran el encuentro de la fachada con el forjado de planta baja o la solera. Encontrarás los perfiles en nuestra sección de perfilería.
- Jambas, dinteles y alféizares. El aislamiento tiene que girar hacia la carpintería con el mayor espesor que permita el marco. Si se cambian las ventanas, lo ideal es desplazarlas hacia el plano del aislamiento. Las aristas se refuerzan con cantoneras de PVC.
- Fijaciones mecánicas. Las espigas deben ser de rotura de puente térmico, con la cabeza embutida en la placa y tapada con un disco del mismo aislante cuando el sistema lo prevé.
- Juntas entre placas. Las placas se colocan a tope y al tresbolillo. Las juntas abiertas de más de 2 mm se rellenan con tiras del mismo aislante o con espuma de poliuretano de baja expansión, nunca con mortero.
- Elementos fijados a la fachada. Barandillas, toldos o soportes de aparatos se anclan con piezas de montaje aislantes o con consolas de rotura de puente térmico, previstas antes de colocar el aislamiento.
Repasamos estos y otros fallos de obra en nuestra entrada sobre los errores más comunes en la instalación del sistema SATE.

Qué exige el Código Técnico sobre los puentes térmicos
El CTE DB HE tiene en cuenta los puentes térmicos de dos maneras. Por un lado, entran en el cálculo de la transmisión de calor de la envolvente, así que una solución con muchos puentes térmicos mal resueltos tiene más difícil cumplir las exigencias de eficiencia energética. Por otro, obliga a limitar las condensaciones superficiales e intersticiales en los cerramientos, que es justo el riesgo que generan los puntos fríos. El Documento de Apoyo DA DB-HE/3 recoge los métodos de cálculo y un atlas con los valores de transmitancia lineal de las soluciones constructivas más habituales.
Si te interesa cómo evoluciona la normativa, lo repasamos en el artículo sobre la actualización del CTE 2026 y su impacto en el aislamiento y la rehabilitación.
Soluciones contra los puentes térmicos en Nutersa
En Nutersa llevamos más de 25 años al lado de los profesionales de la construcción y la rehabilitación. Distribuimos sistemas SATE de fabricantes como Sika y Baumit, aislantes de lana de roca de Rockwool, placas de EPS y XPS, y los perfiles, mallas y fijaciones necesarios para resolver arranques, esquinas y huecos sin puentes térmicos.
Si estás preparando la rehabilitación de una fachada y no tienes claro qué sistema conviene, te asesoramos según el soporte, la zona climática y el acabado. Trabajamos en Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida: contacta con nosotros y te ayudamos.
Preguntas frecuentes sobre puentes térmicos
¿Qué diferencia hay entre un puente térmico lineal y uno puntual?
El lineal se extiende a lo largo de un encuentro, como el frente de un forjado o el contorno de una ventana, y se mide en W/m·K. El puntual afecta a un punto concreto, como un anclaje metálico que atraviesa el aislamiento, y se mide en W/K. En los edificios de viviendas, los lineales son los que más calor hacen perder.
¿El moho en las esquinas siempre se debe a un puente térmico?
No siempre. También influye la humedad interior: tender la ropa dentro, cocinar sin extracción o ventilar poco aumenta el vapor de agua del aire. Pero si el moho aparece siempre en los mismos sitios, siguiendo la línea de forjados, pilares o ventanas, lo más probable es que haya un puente térmico. Ventilar ayuda, aunque no lo corrige.
¿Se pueden corregir los puentes térmicos sin hacer obra en la fachada?
En parte. El aislamiento por el interior, con retornos en techos y tabiques, reduce el riesgo de condensación, pero no elimina el puente térmico del frente de forjado. La solución completa es aislar por el exterior con un SATE o una fachada ventilada.
¿Las ventanas con rotura de puente térmico eliminan el problema?
Resuelven el puente térmico del propio marco, pero no el encuentro entre la ventana y el muro. Para que no quede un punto frío en el contorno, la carpintería debe quedar alineada con el aislamiento de la fachada, y las jambas, el dintel y el alféizar deben ir aislados.
¿Qué espesor de aislamiento hace falta para evitar los puentes térmicos?
El espesor lo marca el cálculo de transmitancia según la zona climática y el tipo de cerramiento. Para cortar los puentes térmicos, lo decisivo no es tanto el espesor como la continuidad: un aislamiento grueso con interrupciones en forjados o huecos sigue perdiendo calor por esos puntos.


